Los Taínos
Los taínos fueron los primeros habitantes de la región del Caribe a la cual llegaron procedentes de Sudamérica. Muchos historiadores consideran que la etnia desapareció debido al genocidio cometido por los europeos durante la conquista de la región o las enfermedades traídas por los colonos.
Cuando los primeros navegantes europeos llegaron a las islas los taínos estaban siendo vencidos por una etnia rival, los Caribes. En ese entonces la sociedad taína se dividía en unos cinco reinos controlados por caciques, a quienes se les pagaba tributo. Fray Bartolomé de las Casas en su libro Historia General de las Indias relata que en el año de 1508 quedaban unos 60.000 taínos en isla de La Española. Para 1531 la explotación y las enfermedades habían reducido el número a 600.
La procedencia de los indios taínos es confusa y desorienta a los estudiosos de sus costumbres y tradiciones. Al analizar su simbología y mitología vemos con sorpresa que está emparentada con los pueblos mayas de la Yucatán, Guatemala, y otras regiones adyacentes. Rudolf Schuller, en el huracán, dios de la tormenta, y el Popol-Vuh, señala muchos paralelismos con las tradiciones mayas. La comunidad de rasgos de la mitología taína con la maya comprende la idea fundamental de la dualidad de los demiurgos: Yocahú, el gran padre, y Guabancex, la gran madre serpiente, cuya cópula preside el ciclo solar.

Sociedad Taína
La estructura social se componía de:
Nitaínos que eran los nobles, guerreros, y los artesanos. Estimados por ser de mejor sangre que los demás, tenían a su cargo a otros indios, venían a ser los lugartenientes de los caciques.
Naborias eran los siervos y eran de la clase más baja.
Los Caciques (Jefes) eran posiciones heredadas y procedía de la clase nitaíno.
Los Behiques (curandero) eran de un linaje de behique.
No es claro si los Nitaínos eran nacidos o se ganaban su clase social. Los Nitaínos gobernaban sobre los naborias. Los Naborias pescaban, cazaban, hacían el trabajó en los conucos, generalmente el trabajo pesado.
El yucayeque ( aldea, pueblo ) se construía cerca de abastos de agua tales como ríos y lagos con un patio en el centro y a la sombra de árboles altos. Tenia cuatro caminos que se extendían fuera del batey. Una cerca alta rodeaba la aldea. Había un camino que conducía directamente al río o lago con dos torres altas usadas como miradores a ambos lados. Alrededor del yucayeque se establecían los conucos o granjas. Algunos yucayeques tenían fuera de sus paredes plazas utilizadas para deportes.
Los bohíos ( choza indígena ) eran estructuras redondas con techos cónicos sin ventanas. El caney, construidos solamente para caciques y behiques se localizaban siempre en una ubicación prominente, eran estructuras rectangulares con ventanas. Eran grandes y a veces alojaban 15 familias. Se construían de bejucos y paja. Cada bohío y caney tenía espacio para almacenamiento hecho de una superficie plana que colgaba del techo de la morada. Para almacenar se utilizaban cestas tejidas. El piso de la morada era de tierra y se mantenía inmaculadamente limpio. Para cocinar se utilizaba el fogón, ollas grandes de arcilla y para sentarse los duhos y para dormir hamacas. Como mascotas tenían loros domesticados y pequeños perros domesticados mudos que llamaban Josibi ya extintos.
La yuca era el alimento básico, de su harina se hacia el pan de casabe. Tubérculos eran usados principalmente como fuente de alimento. También cosechaban guanábana, yautía, calabaza, mamey, papaya, piña, achiote, batatas y maíz. El maní, guayaba, piña, uva de mar, guisantes negros, ajíes y frijoles eran todos silvestres. Con el maíz se hacia cerveza. La pesca era otro medio de sustento. La pesca de río se hacia con un veneno que se depositaba en el agua para aturdir los peces y así capturarlos con sus manos. El veneno no era dañino al momento de consumir el pescado. Del mar consumían ostras, carucho, cangrejos y manatí. La caza no ofrecía mucho por no haber animales grandes en la isla solo se cazaban pájaros, loros, jutías, iguanas y serpientes. Muchos de estos se cocinaban a la "barbacoa" palabra que hoy utilizamos en español y en inglés "BBQ".
El pilón que hoy en día se usa es de origen taíno. El pilón era tallado de un arbol con diámetros de hasta 25 pulgadas. Estos eran tallados rústicamente o bien terminados y pulidos, dependiendo de la habilidad del tallador. Se usaban para moler maíz, hierbas medicinales e ingredientes que se usaban para la pintura que adornaba sus cuerpos.
Las canoas que los Taínos usaban eran hechas de truncos de árboles. Documentación española registra que tomaba varios meses en completar una canoa. Algunas de estas canoas tenían cabida para más de 100 personas, las cuales utilizaban para comerciar en las islas vecinas.
La mujer Taína se dedicaba a las necesidades de la familia, atendía la granja y el cultivo de cosechas. Las madres cargaban sus bebés en su espalda en una tabla acolchonada asegurada a la frente del bebé. La tabla con el tiempo deformaba la frente del bebé aplastándola. Así que muchos Taínos tenían la frente algo aplastada, lo que algunos de ellos encontraban atractivo.
Mitología y Religión
Los taínos creían en un Ser Supremo y Protector al que llamaban Yúcahu Bagua Maócoti, cuya madre fue Atabey, Madre de las Aguas y Protectora de las parturientas, pero en sus creencias mitológicas concebían otras divinidades o cemíes que habitaban en el cielo, nombrado Turey, relacionándolos con los fenómenos atmosféricos, la creación de la Tierra y del género humano.
Entre sus más importantes relatos mitológicos están los de la creación del sol y de la luna que salieron de una cueva, llamada Mautiatihuel, donde habitaban dos cemíes hechos de piedra que eran Boínayel y Márohu, considerados dioses protectores y a los cuales se invocaba cuando no llovía.
Los taínos creían que después de muertos los hombres iban a un lugar sagrado llamado Coaybay y que sus espíritus, llamados opías, estaban recluídos durante el día y en la noche salían de manera placentera a comer del fruto de la guayaba (Psidium guajava).
En términos religiosos, el taíno fue animista, politeísta, creyente de la vida de ultratumba, totémico y fetichista. En su producción artesanal y en el grafismo pictórico están presentes esas creencias.
Los sacerdotes llamados behíques tenían mucha influencia sobre la población en general, ya que ellos tenían un doble poder; como intermediarios entre los dioses y los hombres, y como médicos o curanderos. Sin embargo, la religión en sí estaba en poder de los hombres, correspondiéndole al cacique el ser jefe, guerrero y religioso al mismo tiempo. Una de las creencias más generalizadas era el cemitismo, representado por ídolos o cemíes, considerados como dioses tutelares. Cada cacique o jefe tribal tenía un cemí particular, aparte de que existían cemíes que eran aceptados como bienhechores por los diversos grupos clánicos. Estos ídolos estaban representados en diferentes formas y fabricados con diversos materiales: piedra, barro, madera, hueso, concha y hasta de algodón.
Entre los cemíes mas aceptados estaban las "piedras de tres puntas" o trigonolitos, relacionadas con sus rituales propiciatorios de la fecundidad, tales como la productividad de los conucos y la reproducción del género humano.
El trigonolito es una pieza sumamente especializada en cuanto al área en la cual se ha encontrado hasta el momento con mayor frecuencia. La costa este de La Española y las costas del oeste de Puerto Rico han sido los lugares donde se han encontrado en cantidades apreciables estas piezas.
En cuanto al animismo, el taíno creía que los espíritus de los muertos podían tener sus moradas en los árboles. Creía percibir la presencia de éstos cuando se producían movimientos de las ramas o ramificaciones especiales de las raíces. Cuando ello ocurría, el behique o sacerdote buscaba interpretar los deseos que los muertos querían manifestar, según la creencia. Por otra parte, una práctica ritual muy importante lo era la de la cohoba, a través de la cual se buscaba obtener los mensajes cemíticos.
El ritual de la cohoba
Entre los taínos, la principal ceremonia religiosa fue la cohoba en la cual, mediante la inhalación de unos polvos alucinógenos, el cacique o behique entraba en un estado de trance creyendo comunicarse con sus dioses o espíritus a los que invocaba pidiendo ayuda y protección.
Antes de entrar al templo los taínos se introducía en la boca una espátula con la finalidad de vomitar, purificándose interiormente, para así evitar los efectos de indigestión que podrían producir los elementos tóxicos que contenían los polvos de la cohoba.
El polvo alucinógeno empleado en la cohoba era colocado sobre un plato de ofrendas que generalmente tenían los ídolos tallados sobre la cabeza (cemíes de la cohoba, como el que aparece arriba), desde donde los oficiantes lo inhalaban mediante unos cañutos en forma de Y.
Los participantes en esta ceremonia se decoraban el cuerpo para la ocasión y, al entrar al reciento, eran recibidos por el cacique, quien tocaba el mayohabao o tambor de madera, sentándose luego en cuclillas en torno al cemí ante el cual se practicaba el ritual.
Al presidir esta ceremonia de la cohoba, al igual que los juegos de pelota y otras festividades, los caciques, junto a los demás señores principales, empleaban para sentarse unos banquillos, hechos de madera o piedra, llamados duhos.
El tabaco
El tabaco ocupó un sitial muy importante en la sociedad taína, asociándolo a sus ceremonias rituales y a sus prácticas mágico-curativas.
Al parecer, por sus propiedades embriagantes y aromáticas, el tabaco en forma de rapé fue uno de los componentes de los polvos alucinógenos inhalados en las cohobas.
Los indígenas usaron igualmente el tabaco por placer y para mitigar el cansancio del cuerpo en las largas caminatas que frecuentemente hacían.
Para ello, en las proximidades de sus casas, cultivaron con esmero las plantas de tabaco (Nicotiana tabacum) cuyas hojas secaban para hacer unos rolletes alargados que los indios fumaban constantemente.
Entretenimiento
Los Tainos tenían varias maneras de entretenerse como el baile, la música y el juego de pelota. Este último era conocido como batú y se jugaba en un espacio llamado batey. El juego despertó el interés de los colonizadores españoles debido a que la pelota que utilizaban rebotaba por estar hecha de goma, hoja y resinas, y este fenómeno era desconocido en Europa. El juego de pelota se jugaba entre 2 equipos de hasta 30 jugadores (hombres y mujeres) que tenían que mantener la bola en el aire con sus hombros, codos, caderas y cualquier otra parte del cuerpo excepto las manos.
Los principales rituales taínos escenificaban danzas sagradas llamadas areitos acompañadas de diversos instrumentos, principalmente tambores. Entre las plantas más utilizadas estaba el tabaco. El árbol de cohoba se utilizaba durante una ceremonia religiosa "ritual de la cohoba" en la cual el cacique, bohique y nitaínos se comunicaban con sus espíritus.
Areitos eran las ceremonias religiosas celebradas en el batey de los yucayeques. El baile ceremonial era una de las actividades principales. Arreglarse para un Areito conllevaba pintarse el cuerpo de rojo, plumas de loro, joyas de concha marina y coral y pendientes de oro. El cacique y bohiques usaban capas decoradas con plumas. También habían areitos de amores, y otros lastimeros, otros bélicos, con sus respectivas sonatas acomodadas.
Sociedad Taína
La estructura social se componía de:
Nitaínos que eran los nobles, guerreros, y los artesanos. Estimados por ser de mejor sangre que los demás, tenían a su cargo a otros indios, venían a ser los lugartenientes de los caciques.
Naborias eran los siervos y eran de la clase más baja.
Los Caciques (Jefes) eran posiciones heredadas y procedía de la clase nitaíno.
Los Behiques (curandero) eran de un linaje de behique.
No es claro si los Nitaínos eran nacidos o se ganaban su clase social. Los Nitaínos gobernaban sobre los naborias. Los Naborias pescaban, cazaban, hacían el trabajó en los conucos, generalmente el trabajo pesado.
El yucayeque ( aldea, pueblo ) se construía cerca de abastos de agua tales como ríos y lagos con un patio en el centro y a la sombra de árboles altos. Tenia cuatro caminos que se extendían fuera del batey. Una cerca alta rodeaba la aldea. Había un camino que conducía directamente al río o lago con dos torres altas usadas como miradores a ambos lados. Alrededor del yucayeque se establecían los conucos o granjas. Algunos yucayeques tenían fuera de sus paredes plazas utilizadas para deportes.
Los bohíos ( choza indígena ) eran estructuras redondas con techos cónicos sin ventanas. El caney, construidos solamente para caciques y behiques se localizaban siempre en una ubicación prominente, eran estructuras rectangulares con ventanas. Eran grandes y a veces alojaban 15 familias. Se construían de bejucos y paja. Cada bohío y caney tenía espacio para almacenamiento hecho de una superficie plana que colgaba del techo de la morada. Para almacenar se utilizaban cestas tejidas. El piso de la morada era de tierra y se mantenía inmaculadamente limpio. Para cocinar se utilizaba el fogón, ollas grandes de arcilla y para sentarse los duhos y para dormir hamacas. Como mascotas tenían loros domesticados y pequeños perros domesticados mudos que llamaban Josibi ya extintos.
La yuca era el alimento básico, de su harina se hacia el pan de casabe. Tubérculos eran usados principalmente como fuente de alimento. También cosechaban guanábana, yautía, calabaza, mamey, papaya, piña, achiote, batatas y maíz. El maní, guayaba, piña, uva de mar, guisantes negros, ajíes y frijoles eran todos silvestres. Con el maíz se hacia cerveza. La pesca era otro medio de sustento. La pesca de río se hacia con un veneno que se depositaba en el agua para aturdir los peces y así capturarlos con sus manos. El veneno no era dañino al momento de consumir el pescado. Del mar consumían ostras, carucho, cangrejos y manatí. La caza no ofrecía mucho por no haber animales grandes en la isla solo se cazaban pájaros, loros, jutías, iguanas y serpientes. Muchos de estos se cocinaban a la "barbacoa" palabra que hoy utilizamos en español y en inglés "BBQ".
El pilón que hoy en día se usa es de origen taíno. El pilón era tallado de un arbol con diámetros de hasta 25 pulgadas. Estos eran tallados rústicamente o bien terminados y pulidos, dependiendo de la habilidad del tallador. Se usaban para moler maíz, hierbas medicinales e ingredientes que se usaban para la pintura que adornaba sus cuerpos.
Las canoas que los Taínos usaban eran hechas de truncos de árboles. Documentación española registra que tomaba varios meses en completar una canoa. Algunas de estas canoas tenían cabida para más de 100 personas, las cuales utilizaban para comerciar en las islas vecinas.
La mujer Taína se dedicaba a las necesidades de la familia, atendía la granja y el cultivo de cosechas. Las madres cargaban sus bebés en su espalda en una tabla acolchonada asegurada a la frente del bebé. La tabla con el tiempo deformaba la frente del bebé aplastándola. Así que muchos Taínos tenían la frente algo aplastada, lo que algunos de ellos encontraban atractivo.